MALVINAS 2000 - Capitulo IX - P�gina 088

J.C.-Efectivamente, a cada momento recibo m�s adhesiones de diferentes pa�ses. Y estimo que son muchos los gobiernos que no se animan hacer p�blico su apoyo a este hecho, pero en una votaci�n mundial seguramente s� lo har�an.

Cheek.-Es probable. El hecho es que mi Gobierno quiere quedar lo mejor posible con nuestra principal aliada, Inglaterra, y me encomend� conversar con Ud. para encontrar la mejor manera de suavizar las cosas, y buscarle, en conjunto, el punto de equilibrio.

Corroborando la importancia que damos a este suceso, ya est� volando hacia la Argentina nuestro Secretario de Estado, Mr. Alexander Haig. Quien me pide le consiga una urgent�sima reuni�n con su Gobierno y Ud.

J.C.-Accedo con mucho gusto. En cuanto al Gobierno argentino habr� que preguntarle a ellos.

Lo que puedo asegurarle es que as� viaje el mismo Bill Clinton, esta situaci�n no se modificar� hasta que mi pa�s recupere a las Islas Malvinas. Lo cual, como se est�n planteando las cosas, llevar� mucho tiempo.

Por lo tanto me permito sugerirles que no tomen esto con tanta prisa, tenemos plazo de sobra para cuantas reuniones quieran hacer.

Cheek.-Yo lo entiendo as�, pero la perentoriedad del Gobierno ingl�s es otra. Ellos est�n dispuestos a enviar de urgencia a su Ministro del Exterior, Lord Carrington, para esta reuni�n, y es m�s, creo en estos momentos ya est� viajando.

J.C.-Espero que venga con soluciones en su portafolio, y no con amenazas en su boca.

Me parece dif�cil que estando Margaret Thatcher en el gobierno, acepte ceder un �pice. De cualquier manera lo escuchar�, total ahora el tiempo est� a favor de mi pa�s, por primera vez en m�s de ciento sesenta a�os.

Cheek.-Personalmente le agradezco que acepte esta reuni�n, y espero Ud. entienda mi posici�n reconciliadora entre dos pa�ses amigos.

J.C.-Lo entiendo perfectamente, y me parece lo l�gico, pero no se cree demasiadas expectativas con esta convocatoria.

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