MALVINAS 2000 - Capitulo VIII - P�gina 076
Mi tel�fono estaba al rojo. Por las dudas yo no atend�a personalmente, as� Alicia pod�a filtrarme las llamadas. Una de ellas era nuevamente de Peter, para confirmar la charla que yo hab�a mantenido con el piloto del avi�n ingl�s, pues ya se hab�a enterado por varios medios de su pa�s. Y a su vez me informaba que hab�an ampliado la noticia del buque coreano, el cual realiz� varios intentos para llegar a Port Stanley (Puerto Argentino) en Malvinas, todas ellas sin �xito, y se encaminaba hacia territorio argentino a efectos de reabastecerse, ya que sus reservas de combustibles eran escasas. A esta altura, cerca del anochecer, por las televisoras y las radios, circulaban numerosas informaciones atinentes a otros tantos sucesos. Creo que muchos creados por la psicosis colectiva, o por el af�n de noticias. Una de ellas se refer�a a un avi�n de l�nea de carga, que debi� desviar levemente su derrotero al pasar cerca de Malvinas, porque constat� una sensible baja en el rendimiento de sus reactores, y ante la duda opt� por cambiar de rumbo, advertido ya del acontecimiento con el Sea Harrier ingl�s. Otra, daba cuenta de un diferente pesquero, esta vez de bandera espa�ola, que debi� tomar derrotero al puerto de Santa Cruz, ante la imposibilidad de llegar a las Islas Malvinas, y despu�s de haber intentando en repetidas oportunidades penetrar la barrera en torno a ellas. Comentaba por radio su capit�n, que en la �ltima tentativa, decidido a toda costa a llegar a las Islas, no cej� en su empe�o y continu� la marcha hasta que la nave se detuvo totalmente, y curiosamente, los motores estaban en ese momento al m�ximo de sus revoluciones. Pero debi� desistir, pues los mismos empezaron a recalentarse por el gran esfuerzo desplegado. Era, dijo, como haber atracado despacio contra las bandas de protecci�n de un gran muelle, y luego pretender empujarlo tierra adentro con los motores al m�ximo. Esa es la sensaci�n que le dej� la experiencia. El llamado telef�nico esta vez era m�s importante a�n, ven�a directamente de la Presidencia de la Naci�n. |
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