MALVINAS 2000 - Capitulo IX - P�gina 085
J.C.-S� Sr. Ministro, llame cuando guste, aqu� estar�. Al cortar la comunicaci�n qued� pensativo. Las palabras del Ministro Di Tella me daban vuelta en la mente, pero ten�a confianza en el h�bil car�cter negociador del Presidente Menem. Por otra parte, no les podr�an prometer nada que no estuvieran seguros de cumplir. Quise distenderme un poco, y no tuve mejor idea que tomar mi bicicleta de veinti�n cambios para monta�a, y salir a dar un paseo. Siempre que la usaba en esos parajes me sent�a muy feliz. El contacto con la naturaleza de este modo es total. El silencio del cadencioso pedaleo permite oír todos los ruidos, y quien acostumbra los o�dos, aprende a distinguirlos con facilidad. A la par de ello y debido a la gran profusi�n de la relaci�n de los cambios, convierte a los altibajos propios de la monta�a en un desaf�o de esfuerzo aceptable para cualquiera, as� no tenga preparaci�n; a la vez que es sumamente placentero. Puse rumbo a un hermoso caminito, casi sendero, que transita entre la monta�a y el lago. El cual recorro con frecuencia cuando estoy en la Villa, pero nunca deja de fascinarme. Cada vez que lo hago, encuentro motivos m�s que suficientes para deleitarme nuevamente. La gran diversidad de p�jaros existente en esa zona, ser�a de por s� un argumento valedero para recorrerlo toda vez que pudiera. Pero si a esto le agregamos el trinar de cada especie, canto que suele ser muy dis�mil entre ellas, tendr�amos ya completo un coro para deleite de los o�dos. Ni qu� hablar si a todo ese cuadro le anexamos la variedad inusitada de plantas aut�ctonas de la comarca, que con sus siluetas y colores conforman un exuberante y cambiante paisaje. Que si bien no es el lujurioso esplendor tropical de otras latitudes m�s al norte, no le va a la zaga en cuanto a belleza y atractivo se refiere. Si a todo esto le sumamos la vista del enorme espejo de agua del lago de Embalse, con su color azulado, brillando por la reflexi�n de los rayos solares, y con incontables embarcaciones en movimiento, personas practicando ski y wind surf, ba�istas, pescadores, etc.; tenemos ya un panorama que envidiar�a cualquier fot�grafo para una postal. |
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